
Cada uno es dueño de su propia sexualidad.
¿Por qué entonces la derecha retrógrada, la iglesia cínica y un montón de viejitos arrugados sentados en el Congreso insisten en intentar gobernar por los derechos de todos los demás?
Diariamente vemos que mueren más y más jóvenes por abortos mal hechos, víctimas del Misotrol - una droga recetada para las úlceras gástricas, pero que a falta de Postinor, hace la pega - y de la inexistente educación sexual de nuestra educación.
Son estas niñas - las que mueren abortando, las que matan a sus pobres guaguas inocentes recién nacidas - las que piden justicia, las que sufren las decisiones de esos santurrones de cuello y corbata que sí tienen el dinero para mantener familias enormes (como el señor Kast, o el señor Lavín). La gente pobre que contrasta con los supernumerarios Opus Dei y toda esa casta de gente que no tiene idea de la vida y que pretende darnos clases de moralidad desde las faldas de la cordillera.
Sepan señores curas y derechistas conservadores, que en nuestras poblaciones ocurren hechos como que nuestras pobladoras, pobres y esforzadas, pero desesperadas, llegan a tomar remedios caseros, o meterse palillos para raspar a sus guaguas. O incluso las matan apenas nacieron. Ese es el Chile que construimos con cinismo, desequilibrio social y lo peor de todo, la indiferencia de quienes nos gobiernan.
Es el Chile que tapa el sol con un dedo y cuyos gobernantes parecen más preocupados de sus fundos que de sus votantes. El Chile que crece y que muere, un gran porcentaje en ignorancia y pobreza, porque la riqueza no alcanza para todos. Y porque nadie le enseñó, claro, a andar con condones que regalan en el consultorio, o a calcular su período de fertilidad.
De verdad, ¿Ese es el Chile que construimos en equidad?
(Risas grabadas)




erdad, pero sólo se me ocurre un caso: Cuando sabes que quieres buscar y quieres ir al sitio oficial, y no te acuerdas del URL. Algo así "Ey! quiero entrar al website de Entel, pero no me acuerdo de la dirección... que debe ser www.entel.cl pero no estoy seguro". Sí, claro.
Por un rato me negué a escribir esto, porque usualmente no me gusta gastar tiempo en describir cosas que no me gustan. "The Butterfly Effect" es una de ellas. La vi en el cine hace mucho tiempo con una buena amiga que me la recomendó. Luego de soportar las dos horas de verla, me pareció que no existía película más estúpida, liviana, emo y densa antes filmada. Punto y final. 
